Los nuevos desafíos para nuestras Viviendas
Construir hoy no es lo mismo que hace algunos años. En nuestro país existen nuevos requerimientos sobre habitabilidad en viviendas que nos conduce naturalmente a preguntarnos si lo que se ha hecho en el pasado responde a las actuales exigencias, o bien es necesario hacer una revisión y evaluar los criterios de diseño y construcción antes de considerar las nuevas opciones que nos ofrece el mercado.
Ante todo hay que tener presente que lo que se exige a la hora de construir una vivienda corresponde a cumplir estándar mínimo y que hacerlo no significa que se habrán resueltos todos los problemas que puede presentar una vivienda. En general los criterios utilizados para determinar el valor que debe alcanzar un parámetro de alguna solución constructiva responde a una condición de confort aceptable para que un recinto emplazado en una zona en particular, sea considerado habitable.
Los esfuerzos realizados por distintas instituciones y organizaciones junto al gobierno en los últimos años han generado una cantidad importante de documentación técnica que avala la utilización de diversas soluciones constructivas. Ejemplo de esto son los listados de soluciones constructivas del Minvu en materias térmicas, acústicas y fuego. Documentos interesantes de revisar, pero ante los cuales hay que tener presente que corresponde a los primeros pasos que se han dado en estas materias, y por lo tanto hay que ser un tanto crítico de lo que se propone en estos documentos.

Sin mal interpretar una “crítica”, y por el contrario, siendo saludable conversar y opinar sobre esta información, es que hoy se nos presentan estos listados a modo de catálogos donde pareciera que las miradas están centradas en los elementos que conforman una vivienda, dejándola en un segundo plano al igual que a su entorno, siendo que es este punto el de partida. Los arquitectos saben muy bien de qué trata esto, no se trata de armar una casa seleccionando soluciones de estos catálogos pues muchos aspectos importantes quedan fuera y de ser así cualquier persona podría armar un recinto como si fuese un rompecabezas donde las piezas ya están sobre la mesa. Por el contrario, lo que hay que hacer es saber diseñar y construir una vivienda entendiendo las razones técnicas que permiten a esta solución de catálogo cumplir un cierto estándar exigido.
El diseño arquitectónico, el lugar de emplazamiento y todos los factores ambientales condicionan el comportamiento de una vivienda en servicio, por lo tanto no es factible pensar que una misma solución constructiva vaya a desempeñarse de igual forma en todo lugar. Es más, las soluciones que se presentan aseguran cumplir un estándar en base a un cálculo matemático o en ensayos que no se realizan en viviendas en servicio, y es lógico que sea así. Otro aspecto que hay que tener presente es que cada listado responde a una necesidad en particular, siendo necesaria una visión integral al tener que conocer el comportamiento de estas soluciones bajo otros requerimientos. Y es que todavía no se ha dado el siguiente paso, aquel que llamaríamos un paso integrador, pues por ejemplo, las exigencias acústicas hoy sólo tienen relación con elementos divisorios que no son de fachada, por lo que no tiene sentido exigir ensayos de aislamiento térmico a estas soluciones, pero si algún día quisiéramos preocuparnos de disminuir el ruido exterior en nuestras viviendas ambos criterios deben converger. Y así como los materiales que son buenos aislantes térmicos son malos aislantes acústicos, no será sencillo crear soluciones que cumplan de igual forma a estas exigencias y eso que aún no se ha considerado el comportamiento a la humedad. Todo este conocimiento que nace del estudio de las partes de una vivienda, tendrá que converger en estudio de recintos con el fin de garantizar que la vivienda en servicio cumpla con lo requerido por sus usuarios.
Lo importante entonces es rescatar los criterios que hay detrás de estos listados y mirar la vivienda como un sistema donde cada elemento se relaciona con el otro, de forma complementaria y solidaria favoreciendo y potenciando ciertos aspectos pero también afectando negativamente a otros, de ahí que la búsqueda es un equilibrio que garantice el confort a las personas que la habitarán.
Esta es una pequeña introducción sobre diversos temas que pretendo abarcar en este blog, una mirada que nace hoy desde mis conocimientos y experiencias, y sobre las cuales pretendo podamos conversar opinando libremente, aportando ideas y corrigiendo otras, en esta interacción que las revistas de papel y archivos digitales no pueden incorporar.
Para partir, me parece interesante poder dar alojamiento a un proyecto desarrollado por el Instituto de la construcción llamado Vivienda Sana, que estuvo en línea por algún tiempo, y que hoy no está en su “casa” original. Es una guía técnica enfocada a las viviendas sociales y que nace de estudios de patologías más recurrentes, es decir de problemas que se presentan en servicio y que tienen solución. Abarca obra gruesa, terminaciones e instalaciones, temas que podemos revisar en detalle en futuros artículos y que en parte responde a la primera idea, sobre si hemos hecho las cosas bien sin exigencias.
Descarga la Guía Técnica – Vivienda Sana
Este archivo quedará disponible en la biblioteca de e-construcción.


















Creo que algo fundamental también, es que las viviendas que tengan orientaciones más desfavorables, para que se presenten patologías en la construcción relacionadas con la humedad y el frío, sean abordadas constructivamente, de manera distinta, que las que tengan orientación más favorable (acá en el Cono sur, Nor-Oriente). y por supuesto, desde el punto de vista arquitectónico, hacer distintos diseños, para favorecer el confort, en las distintas orientaciones.
Saludos, y gracias por éste Blog