Que nos enseñan los 3 chanchitos de la normativa en la construcción

La historia es conocida por todos, había tres chanchitos que eran hermanos y se fueron por el mundo a conseguir fortuna. El más grande les dijo a sus hermanos que sería bueno que se pusieran a construir sus propias casas para estar protegidos. A los otros dos les pareció una buena idea, y se pusieron manos a la obra, cada uno construyo su casita.

El problema comienza con el sistema constructivo que eligen; el más pequeño decide hacer su casa de paja, ya que es blanda y se puede sujetar con facilidad. El mediano decidió que su casa sería de madera, puesto que habría una gran cantidad de material disponible. Finalmente el mayor decidió construir su casa con ladrillos, ya que sería fuerte y resistente a los embistes del lobo.

Tanto el pequeño como el mediano no pensaron en el desempeño que querían de su vivienda sino más bien en características puntuales de sus elementos (enfoque prescriptivo), mientras que el mayor construyó su casa considerando el comportamiento que esta debiese tener frente a una determinada situación (enfoque prestacional).

Lo mismo sucede con nuestra normativa, si consideramos la reglamentación térmica uno de sus objetivos es reducir el consumo de combustibles destinados a calefaccionar las viviendas. Para dar cumplimiento a ese objetivo establece valores máximos de trasnmitancia térmica de los muros perimetrales, techumbre y pisos ventilados (enfoque prescriptivo), cosa que no garantiza la reducción del consumo energético.

Por el contrario, si se siguiese un enfoque prestacional, como ocurre cada vez más en otros países, el requisito sería una cantidad máxima de consumo por concepto de calefacción, por ejemplo un consumo máximo de 70 kWh/m2 por año. No me importarían las características particulares de los elementos sino el desempeño que deseo de la vivienda.

En resumen una normativa prescriptiva fija criterios, guías técnicas y soluciones obligatorias sin centrarse en el desempeño. Se distingue así de la normativa prestacional, la cual busca un resultado final, independientemente de las técnicas utilizadas en la construcción.

Un beneficio adicional de la normativa prestacional es que no frena la innovación, dado que la normativa prescriptiva limita el uso de nuevas técnicas, que no pueden ser utilizadas al encontrarse fuera de normativa aunque su resultado, respecto al objetivo, sea mejor que las opciones permitidas.

Tal como el hermano mayor, debemos avanzar hacia el desarrollo de una normativa en la construcción basada en desempeños, que nos permita cumplir con los objetivos propuestos y dar paso a la innovación y desarrollo tecnológico de nuestro rubro.

Fotografía por Helga’s Lobster Stew – CC BY 2.0

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