Dando un rápido viaje al pasado recordaremos que el sector inmobiliario, luego de la crisis internacional, quedó en un rango de ventas bastante disconforme frente a las expectativas del negocio proyectado.
Esto consideró la existencia de un stock de viviendas, especialmente departamentos, que alcanzaban un tiempo de ventas cercano a 30 meses.

















